¡Anonadado!

Estoy supercontento. Mis alumnos de la asignatura de “Creación de Contenidos Digitales, Mobile Learning y Gamificación en el Aula” del Máster Universitario en Tecnología Educativa y Competencias Digitales #masterTECD_UNIR de UNIR – La Universidad en Internet me han otorgado la máxima puntuación. Millones de gracias!!87903412_10158338689123395_2254559970123055104_o

Proyecto Multidisciplinar “Harry Potter y la piedra filosofal”

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En abril/mayo de 2018 comencé a trabajar en este proyecto junto a Laura Martín-Blas en las posibilidades que podrían tener ciertos libros para trabajar en el aula. No lo veíamos como los típicos Planes de Fomento a la Lectura, sino que queríamos ir mucho más allá. Nos llamaba la atención poderosamente la saga de Harry Potter. En primer lugar yo soy fan de la saga de libros, de las películas y de sus bandas sonoras; sin embargo, Laura no sabía nada acerca de ese mundo mágico.

La propuesta inicial era sencilla: leer el libro, que disfruten de la lectura, que se adentren en el mundo mágico de J.K.Rowling y poder hacer actividades acordes con los diferentes capítulos del libro que pudiesen dar juego en el aula.

Tras una primera revisión vimos que la decoración, las clases de vuelvo, las de pociones, las de transformaciones, el Quidditch, la alquimia, la piedra filosofal, el perro de tres cabezas, los dragones, el ajedrez mágico y ante todo los lazos de amistad que se van forjando entre los tres protagonistas eran un vehículo que no podíamos dejar de utilizar.

Ese mismo verano lo pasamos leyendo toda la saga y apuntando posibles acciones. Una vez regresamos de las vacaciones nos pusimos a redactar un documento breve (el último tiene una extensión de 74 páginas) que desarrollase a grosso modo un ABP sobre Harry Potter y la piedra filosofal, tomando como base la Teoría de las Inteligencias Múltiples, las dinámicas de Aprendizaje Cooperativo y la Gamificación como elemento de juego didáctico en el aula. Además teníamos claro que el proyecto podía ayudar a mejorar el clima del aula, pues se trata de un curso bastante conflictivo.

El proyecto dio comienzo el 12 de noviembre de 2018 y ha acabado el 29 de marzo de 2019. Han sido 17 semanas de trabajo bajo una misma temática (20 si sumamos las vacaciones de Navidad y otras fiestas). Implicamos a varios profesores del curso y al final han estado representados en el proyecto las áreas de Lengua, Matemáticas, Ed. Artística (Arts & Craft y Música), Inglés y Ed. Física, y también en momentos muy puntuales para Ciencias Sociales.

Como tutor, puedo asegurar que se gastan muchas energías en la puesta en marcha de un proyecto de esta envergadura pero luego todo tiene su recompensa, como cuando el cuestionario final de evaluación aquellos chicos y chicas que crees menos implicados te dicen que les ha encantado el proyecto y que podríamos seguir con el siguiente libro. Además he accedido y vamos a mantener la decoración del aula. ¿Continuaremos con la segunda parte? Quién sabe, pero la semilla ya está plantada. Ahora solo hace falta que germine.

Flipped Learning Certificación Nivel I

Desde hace algunos años he ido formándome sobre metodologías activas (aprendizaje cooperativo, PLE, Aprendizaje Basado en Proyectos, Inteligencias Múltiples,…) y desde hace dos cursos la formación institucional de las FMMDP sobre Flipped Classroom a cargo del Dr. Raúl Santiago y por fin este verano he decidido formalizar mi formación con la Certificación Nivel I en Flipped Learning (FL)

Me ha encantado el curso, la verdad que el visionado de videos es interesante y se aprenden muchas cosas, sobre todas las obviedades que todo el mundo cree saber y que luego no se tienen en cuenta. Una parte muy importante del FL que he aprendido es que los videos aunque son importantes no es lo esencial y que dichos videos no deben ser lecciones magistrales sino videos breves con los que los alumnos comprendan y aprendan conceptos superbásicos (taxonomía de Bloom) que después van a servir para producir, por ejemplo, un proyecto en clase.

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Me ha gustado mucho, os lo recomiendo. AQUÍ

“Simple-Mente estar Presente” – Proyecto Educación para el Desarrollo y la Ciudadanía Global

Por fin se ha publicado la revista Educamos en Castilla y León que edita Escuelas Católicas de Castilla y León. En el número de este mes de diciembre (nº 35) han publicado dos noticias importantes para mi Colegio, el Colegio Concertado Bilingüe Divina Pastora de Arenas de San Pedro, relacionadas con el proyecto de educación para el desarrollo “Simple-Mente estar Presente”.

En las páginas 30, 38-39 se hacen eco de la entrega de premios-subvención a proyectos de educación para el desarrollo, y de un resumen del proyecto con fotografías del mismo en este primer trimestre.

Ver: Revista “Educamos en Castilla y León”

“Ser Maestro” by Raúl Bermejo

Hace unos días comentaba brevemente acerca del libro: “El Elemento” de sir Ken Robinson. Ahora toca el turno a un Maestro (sí, con mayúscula): Raúl Bermejo y su libro “Ser Maestro”.

9788416820825Me alegra mucho conocer que somos muchos los maestros que abogamos por el cambio metodológico y que éste debe de empezar en las aulas, siempre apoyados por una administración a la que se le atisba ciertos toques de cambio pero cuyas legislaciones son más que rígidas.

El libro no se mueve de la idea que Ken Robinson, Javier Tourón, Raúl Santiago, Pere Pujolàs, Fernando Trujillo o el filósofo José Antonio Marina han venido ofreciendo de la educación; todo un descubrimiento para mí, puesto que viene a continuar los textos de César Bona, libros de maestros para maestros (y padres) hablando en primera persona acerca de las dificultades y de los logros conseguidos. Sobre todo me llama poderosamente la atención la importancia que Bermejo da al juego y a la utilidad educativa del mismo.

Lectura muy amena y divertida, con algún que otro interrogante que se queda sin responder y con un final (las entrevistas y testimonios) bastante interesantes.

“El Elemento”, de sir Ken Robinson

Finalizó el curso escolar y comenzó el verano y con él mi etapa de lecturas pendientes. Uno de los libros de esta lista era “El Elemento”, de sir Ken Robinson y Lou Aronica. Conocía a Robinson de la charla que dio en TED en 2006, y que ya había visto en varias ocasiones, aquí os dejo el video:

En realidad esta charla sobre que la educación mata la creatividad es el prólogo de su libro, “El Elemento” donde aborda muchas ideas enriquecedoras y que hacen que cambies el modo de ver las cosas en el mundo educativo si en verdad estás dispuesto.

En primer lugar, “El Elemento” me ha hecho pensar y meditar acerca de si estoy en mi Elemento, y en verdad que sí. ¿Cómo lo sé? Reconozco que soy un inquieto y que no paro, que muchas cosas me llaman la atención y que eso hace que sea capaz de unir diversas temáticas para desarrollar acciones multidisciplinares. De pequeño me encantaba subir al escenario, era uno de los actores en casi todas las obras de teatro que se hacían en el cole y en el instituto, nunca hice el papel principal pero tampoco ansiaba estar de protagonista. Esto me hizo aprender a que una buena dicción e impostación de la voz es muy bueno, y parece ser que gracias a esto recitar poemas es una de las cosas que más me gusten. En el escenario me sentía bien pero la vergüenza se adueñó de mí en un breve período de tiempo, aunque ya siendo profesor he hecho de casi todo: cantajuegos, payaso, presentador, lazarillo,…

Otra de mis facetas favoritas ha sido y es la música. Desde que comencé a tocar la flauta de pico en el colegio siempre me ha intrigado el descifrar aquel lenguaje tan raro y del que los músicos sacaban bellas melodías. Estudié saxofón por ser la única opción motivadora entre las muchas que se me ofrecían aunque finalmente pude acceder al conservatorio con más edad de la que tienen los que lo acaban, para cursar dos años y sentir el sabor de la formación formal de la enseñanza de la Música Antigua. Por avatares de la vida tuve de abandonar el saxofón, pero la guitarra y el piano ocuparon su lugar.

La lectura y la escritura son mis otras dos pasiones. Se lo agradezco a dos grandes maestros: Lorenzo Gómez y Carmina Colino. El primero me enseñó que los libros son grandes contadores de historias; y la segunda que cada libro tiene un trasfondo y un tiempo, como ente propio, pero también para ser leídos. Además, Carmina tuvo a bien de motivarme para comenzar a escribir y que tantas alegrías me ha dado.

De ambos maestros, y de algunos otros comencé a apasionarme por la enseñanza. Si en verdad me paro a pensar fueron los poco ortodoxos los que perduran en mi memoria, y aquellos que seguían la norma en lo académico, no lo hacían en las formas y el cariño hacia ellos es inmenso.

Pero hubo un momento en el que verdaderamente descubrí mi Elemento, y como bien dice mi amiga y compañera Raquel: “el Universo se las arregla para que cada cual obtenga lo que se merece.” No me considero mal estudiante pero suspendí la PAU (tenía que elegir entre una oportunidad musical y pasar un examen) y tuve a bien de estar un curso de “oyente” para aprobar. En ese nuevo año mi profesora Carmina fue mi salvación. Aún recuerdo cuando aprobé y pasé a agradecérselo que nos cruzamos con el profesor de matemáticas y dándome la enhorabuena me preguntó qué es lo que quería hacer, a lo que contesté: arquitectura. Carmina saltó enseguida y dijo: ¡Lo tuyo es la enseñanza! Al regresar a casa y tener que hacer la elección de la carrera (había que poner un listado de 12 carreras) recuerdo que hice una lista con arquitectura e ingenierías. Se lo enseñé a mi madre que estaba planchando y me dijo: ¿Estás seguro que quieres hacer eso? Tras meditarlo, hice otra lista. ¿Por qué no? Mi ilusión era ser arquitecto, por mi padre, pero no iba a renunciar a mis intereses. El caso que la segunda lista fue la que finalmente puse. Al cabo de un tiempo llegó una carta de la Complutense en el que decía que había sigo admitido en Magisterio de Educación Musical. La cara que puse la tiene grabada mi madre en su retina, y yo tengo guardada la carta entre aquellos objetos que para mí son y han sido importantes. Nunca me arrepentí de estudiar lo que estudié y de ser lo que soy. Estoy en mi Elemento. Vivo mi Elemento.

En segundo lugar: son muchas cosas las que comparto de “El Elemento”, pero la que más me ha chocado ha sido la idea de inteligencia que tan bien explica Robinson en la charla en TED. Creo que cada niño ha de encontrar su talento y ponerlo al servicio de la comunidad. Sin quererlo (o a lo mejor lo hizo adrede) la directora de mi Proyecto Fin de Master (titulado “ABP: Elaboración de una Guía Gastronómica como elemento multidisciplinar en 6o de Educación Primaria.”), Carmen Llopis, ha hecho que evolucione y que comience a desmenuzar el proceso a través del cual seguro que mis alumnos comienzan a descubrir su Elemento.

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Robinson, K. & Aronica. L. (2009). El Elemento. Debolsillo. Barcelona.